(Londres, 1983 - 2011) Controvertida compositora y cantante de soul británica, una de las grandes revelaciones de los últimos años. Dotada de portentosas cualidades vocales que la llevaron a un vertiginoso éxito, en febrero de 2008 arrasó en la entrega de los premios Grammy al obtener cinco de los seis galardones a los que optaba el segundo álbum de su carrera, Back to Black, uno de los mejores discos de la década.
Sus padres, Mitch y Janis, formaban una pareja de clase media-baja aficionada al soul y al jazz. Muy pronto descubrieron que no tenían autoridad para atemperar el endemoniado carácter de su hija, una niña rebelde que exigía constante atención. La única persona que parecía tener cierta ascendencia sobre la niña era su abuela paterna, Cynthia, mujer carismática de quien el trompetista Ronnie Scott estuvo enamorado durante años.
A los dieciséis años su novio de entonces, el también cantante Tyler James, hizo llegar al manager Nick Godwyn una maqueta de la joven promesa. Godwyn la invitó a una audición, y en cuanto la vio supo que tenía oro en las manos. "Era increíble. Conocía bien la vieja escuela y el hip-hop. Era rellenita, tenía fuerza y un estilo único." Un estilo que, cabe añadir, sabía adornar con su barriobajero acento cockney, llamativos tatuajes y una forma provocativa de moverse ante el público.
El vestido que Amy lució en la carátula de su disco más exitoso, "Back to Black" (2006), rematado en Londres en noviembre de 2011, fue adquirido por el Museo de la Moda para ser parte de su colección permanente.
Desde su éxito en 2006, los problemas con las drogas no hicieron si no aumentar, obligando a cancelar numerosos conciertos de su gira por Europa, llegando a ser hospitalizada.
Depresión, adicciones y una tormentosa relación sentimental con su ex marido, Blacke Fielder-Civil, con quien fue fotografiada consumiendo marihuana, protagonizan los últimos meses de 2007. A principios de 2008, su mal estado era más que evidente, llegando a ser 'pillada' consumiendo crack, algo que la llevó a ser ingresada por propia voluntad en una clínica de rehabilitación.
Todavía sin conocerse las causas oficiales del fallecimiento, parece que las adicciones de la diva del soul a las drogas y el alcohol podrían ser el origen de una muerte que pone punto y final a una biografía que, aunque corta, estaba repleta de excesos.
El mundo de la música dice así adiós a Amy Winehouse, otro juguete roto que no supo aprovechar el éxito que su tremendo talento y cualidades vocales le habían proporcionado.
Aquí os dejo alguno de sus vídeoclips, para que la sigáis escuchando y así la recordéis.


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